top of page
Captura de pantalla 2022-01-17 a les 13_edited.jpg

HOLA MUNDO

Centro terapéutico de TEA para familias

WhatsApp Image 2022-12-07 at 16.05_edited.jpg

Gisela Otero

Esta historia empieza como la mayoría de historias de muchas familias que deciden tener hijos.  Filippo (Pippo) fue mi tercer hijo, el sexto para mi Marido, la llegada de un nuevo miembro a una familia muy unida. Como con todos los hijos, una no puede evitar imaginar cómo será, a quién se parecerá más o qué será de mayor, pero lo que nunca llega a imaginarse es que todo pueda dar un giro inesperado, algo que ocurre en el momento en que te nombran la palabra “autismo”. Se trata de una palabra común pero a su vez una auténtica desconocida. Una palabra que retumba en tu cabeza, nubla tu capacidad de entendimiento y altera por completo tus emociones. Una palabra que cae sobre ti y sobre tu familia como una gran losa, dispuesta a destrozarlo todo. Mi cabeza se llenó de preguntas: ¿hice algo mal?, ¿es mi culpa?, ¿es reversible?, ¿podría haber hecho algo para evitarlo? Y la más aterradora: ¿qué será de mi hijo cuándo ya no estemos? Ante nosotros se abrieron un sinfín de caminos por recorrer.  Iniciamos un viaje no planeado por las incontables opciones que teníamos al alcance para ayudar a Pippo. Nuestro objetivo era armarlo de todas las herramientas que le permitirían alcanzar su máximo potencial. Durante el camino, nos encontramos con palabras duras y desalentadoras. Tuvimos que escuchar de algunos profesionales que mi hijo no viviría más de dos o tres años, que no caminaría nunca o cosas como “su hijo, señora, no se entera de nada”.  No fue fácil, pero nada nos hizo perder de vista que con esfuerzo, amor y terapia conseguíamos pequeñas y continuas mejoras (¡enormes para nosotros!). La evolución de mi hijo me llenó de esperanza y fuerza, como cuando lo volví a ver sonreír después de tanto tiempo.  Pero no era suficiente. Tras probar innumerables métodos, terapias experimentales y dietas inimaginables, me di cuenta de que cada niño es un mundo en sí mismo, y necesita un enfoque personalizado que tenga en cuenta sus necesidades específicas, y solo los profesionales con vocación, ética e implicación suficiente sabían centrarse en cada niño y su familia de forma particular. Fueron estos profesionales los que, sin duda, podían marcar la diferencia en la evolución de mi hijo. Fue entonces cuando creamos Pippo, un espacio donde cada niño con Espectro Autista y Trastornos del Desarrollo del Lenguaje y sus familias pude encontrar su lugar y donde se les acompañaran en este largo viaje. Descubrí que existen nuevas formas de avanzar, llenas de luz y esperanza, y que ya no tenemos que sentirnos solos, vulnerables y perdidos. No permitas que tu hijo y tu familia se conviertan en un caso más que engrose estadísticas médicas. Encontrad el apoyo y las herramientas necesarias para recorrer el camino y cread un vínculo único entre terapeuta y familia que os ayude.  Queridos padres, sé que el camino puede ser difícil, pero nunca perdáis la esperanza. Hay luz al final del túnel y, con amor y esfuerzo, podéis marcar la diferencia en la vida de tu hijo y de tu familia. Gisela Otero Barrios

Maria Garriga  

Me llamo María, soy Técnica en Educación Infantil, Educadora Social y actualmente Directora General del Centro PIPPO. Cuento con una amplia experiencia en el ámbito educativo, especialmente en funciones de dirección, coordinación y acompañamiento a niños y familias. Desde siempre he sentido una profunda conexión con la infancia y la educación. Acompañar a los niños en su desarrollo, descubrir su manera única de ver el mundo y ayudarlos a desplegar todo su potencial es, sin duda, mi mayor motivación. A lo largo de mi carrera me he formado en distintos cursos, entre ellos formaciones especializadas en la detección precoz del Trastorno del Espectro Autista (TEA) y en la intervención con niños y niñas neurodivergentes, con el propósito de ofrecer siempre una mirada comprensiva, respetuosa y adaptada a las necesidades de cada uno. PIPPO me brinda la oportunidad de poner toda mi experiencia, dedicación y sensibilidad al servicio de un proyecto con un profundo trasfondo humano y emocional. Un proyecto que busca unir a las familias, al equipo y a los niños, creando juntos una red de acompañamiento donde cada historia cuenta, cada pequeño avance emociona y cada sonrisa tiene un sentido. PIPPO me transmite motivación, ilusión y me impulsa a seguir creciendo a nivel personal y profesional, dando siempre lo mejor de mí al máximo. Con cariño, María Garriga

WhatsApp Image 2025-10-29 at 20.08.41.jpeg
WhatsApp Image 2025-11-03 at 15.17.48.jpeg
Debora Jiménez 

Soy Débora, psicóloga de formación y de vocación, y actualmente Directora Técnica del Centro PIPPO. Mi verdadera pasión es acompañar a las personas en sus procesos de crecimiento y evolución. Amo profundamente mi trabajo y creo firmemente en la capacidad que tenemos de transformarnos desde el respeto, la empatía y la autenticidad. Mi conexión con los niños y adolescentes es especial. Disfruto acompañar una etapa tan intensa y llena de potencial, creando un espacio seguro donde puedan expresarse, descubrirse y desarrollar sus recursos personales. Cuento con un Máster en Psicología del Adolescente y con formación específica en Trastorno del Espectro Autista (TEA). Además, estoy certificada en el modelo DIR®/Floortime, habiendo completado los niveles DIR® 101 y DIR® 201, lo que me permite trabajar desde un enfoque relacional y del neurodesarrollo, respetando la individualidad de cada niño y familia. Desde mi rol de dirección técnica, me apasiona acompañar, coordinar y guiar al equipo terapéutico, favoreciendo una intervención coherente, profesional y humana. Creo profundamente en la importancia de unir la mirada clínica con la calidez emocional, para ofrecer a cada familia un acompañamiento integral y cercano. Amo lo que hago, y mi mayor motivación es seguir aprendiendo, creciendo y construyendo juntos un espacio donde cada niño pueda desarrollarse plenamente. Con cariño, Débora Jiménez

Nikolaj De Giusti Ossoinak

Mi nombre es Nikolaj y soy psicólogo en el centro Pippo. Desde siempre me ha movido una profunda curiosidad por comprender la forma en que las personas sienten, se comunican y se adaptan al mundo que las rodea. Esa curiosidad se transformó en vocación, y hoy tengo la suerte de poder acompañar a otras personas mientras se descubren a si mismas. Creo firmemente que cada persona tiene su propio ritmo, su propio lenguaje y una manera única de vincularse con los demás. Mi labor consiste en acompañar esos procesos desde la cercanía, el respeto y la autenticidad, favoreciendo que cada persona pueda expresarse desde lo que es, no desde lo que esperamos que sea. Desde la psicología, cuento con formación como especialista en Terapia Breve Estratégica por la Escuela de Palo Bajo, y con entrenamiento en técnicas de exposición impartido por Altoc. Además, cuento con la experiencia y formación como técnico en Integración social. Esta base me permite trabajar desde un enfoque práctico, flexible y centrado en las soluciones, siempre adaptado a la individualidad de cada niño y familia. Acompañar estos procesos es un privilegio. Cada avance, cada gesto, cada mirada compartida me recuerda por qué elegí esta profesión: porque creo en el poder de los vínculos y en la enorme capacidad de cambio que todos tenemos cuando nos sentimos comprendidos. Con cariño, Nikolaj De Giusti Ossoinak

WhatsApp Image 2026-01-07 at 16.17.13.jpeg
WhatsApp Image 2025-10-30 at 09.03.31.jpeg

María Luisa Serizier

Soy María Luisa Serizier, psicóloga y grafóloga, apasionada por trabajar con niños y ayudarles a desarrollar su potencial personal. Acompañarles en su proceso de crecimiento es una de mis principales vocaciones. Me dedico a facilitarles herramientas que mejoren sus destrezas en la elaboración de una escritura clara y efectiva, lo que contribuye directamente a su desempeño en el ámbito educativo. A través de la escritura, puedo realizar un diagnóstico de disgrafías, dislexias, dificultades visomotoras, problemas de coordinación o aspectos emocionales que interfieren en el aprendizaje. He completado mis estudios en grafología en la Sociedad Española de Grafología y en ARGA Associació de Recerca Grafològica Aplicada. La grafología aplicada en el ámbito terapéutico ofrece una valiosa información sobre el desarrollo neuromotor, emocional y cognitivo de cada niño, siendo especialmente útil en casos de autismo y otras condiciones del neurodesarrollo. Permite observar aspectos que a veces pasan desapercibidos en otras evaluaciones y orientar intervenciones más precisas, coordinadas con el trabajo de psicólogos, terapeutas ocupacionales y logopedas. Creo firmemente en el valor de esta disciplina como una herramienta complementaria dentro del proceso terapéutico, que nos ayuda a comprender mejor a cada niño y acompañarle desde su individualidad, potenciando su bienestar, autonomía y confianza. Con cariño, María Luisa Serizier

¿Quieres conocer a nuestro equipo?

bottom of page